Cuando ADT es combinado
con alguna otra forma de tratamiento local, tal como cirugía
o radiación, la duración del ADT es usualmente
extendido por un período más largo de 12 meses, período
recomendados para hombres que están usando ADT como único
tratamiento. La administración de ADT por un período
mayor con radiación reduce el riesgo de recaídas en cinco
años
en un 58%. (Ver Tabla 2). El tratamiento por un período más
largo es usado debido a que el objetivo es la cura del cáncer,
más
que la supresión del cáncer.
Tabla 2. Comparación del riesgo de Recaídas
en 5 años
después de tratamiento con Radiación y ADT
| Autor del Estudio |
Duración del ADT |
RR después XRT |
RR después
de ADT + XRT |
% de en
RR |
| Hanks |
28 meses |
56% |
28% |
50% |
| Bolla |
36 meses |
60% |
26% |
58% |
| Pilepich |
De por vida |
79% |
45% |
43% |
RR = Riesgo de Recaída en 5 años.
XRT = Radiación.
El período
de tratamiento óptimo para ADT usado en combinación
(adjuvantemente) con cirugía o radiación no es conocido
con precisión. Aunque, el período más corto de
duración
del ADT que ha mostrado una mejoría de la sobrevivencia es de
28 meses. Los estudios clínicos utilizando ADT por períodos
mayores de 28 meses, han mostrado también una mejoría
en la sobrevivencia. Períodos de menos de 9 meses se saben
que son inadecuados. Hasta ahora, no ha habido ningún estudio
clínico
que evalúe períodos de tratamiento entre 9 meses y 28
meses, para determinar si una duración de tratamiento en este
rango mejoraría
la sobrevivencia. En este momento, por lo
tanto, la alternativa más
segura aparenta ser de 28 meses.
Radiación
Controlando el cáncer de mayor riesgo con radiación requiere
dosis mayores de radiación. Sólo recientemente se
ha aprobado técnicas modernas de Terapia de Radiación
de Intensidad Modulada (IMRT), para la administración segura
de dosis en el rango de los 8000 rads; dosis a este nivel parecen
ser suficientemente potentes para
matar todo el cáncer en la próstata con un alto grado
de probabilidad. Desafortunadamente, todavía no tenemos
estudios de larga duración, que detallen si y cuán
frecuente el cáncer
puede sobrevivir a estas altas dosis. Los estudios de IMRT que
están
disponibles hasta ahora, sí muestran mejorías en
la probabilidad de cura sobre métodos tradicionales,
pero no establecen si habrá pequeñas
mejorías con mayores dosis. Actualmente hay estudios de
IMRT a dosis arriba de 8000 rads en progreso.
IMRT puede ser combinado
con implante de semillas radiactivas que pueden más adelante
escalar la dosis de radiación dentro de la próstata.
Algunos expertos calculan que la dosis de radiación alcanzada
puede ser tan alta como 10,000 rads (en rads comparables a radiación
externa) y puede ser lograda cuando se aplican semillas radiactivas
con dosis parciales
de IMRT . Estas dosis mayores dentro de la próstata,
lógicamente
parecen ser ventajosa en ciertas circunstancias, pero hasta ahora
no hay estudios directos que prueben que estas dosis mayores son
realmente necesarias.
Así que hasta que tales estudios estén disponibles,
parece prudente inclinarse hacia el uso de las semillas en hombres
que tienen
gran cantidad de enfermedad de alto grado dentro de la próstata
detectadas por ultrasonido, MRI or Tacto rectal.
Esta preferencia
hacia el uso combinado de IMRT e implante de semillas no se aplica
en hombres con extensión local documentada del cáncer
fuera de la cápsula (por ejemplo, en las vesículas
seminales). En esta situación, la dosis completa de radiación
a las áreas
inmediatamente adjascentes a la próstata, parece ser la
más
prudente. IMRT en dosis completa sin semillas radiactivas es lo
más
recomendables para administrar dosis de radiación altas
y uniformes a áreas cercanas a la próstata.
IMRT
en dosis completa sin implante de semillas sería la opción
más lógica para hombres que están contemplando
radiación
a nódulos linfáticos pélvicos. My fórmula
para detectar el porcentaje de riesgo de invasión a ganglios
linfáticos
es:
Porcentaje de riesgo de invasión a ganglios linfáticos
= (2/3)PSA + [(Gleason score – 6) x 10] |
La radiación a los gánglios linfáticos
pélvicos
en hombres con probabilidad de diseminación a ganglios
linfáticos
mayor de 15% (determinado por esta fórmula) puede ser
una garantía
basada en la publicación de Roach y colaboradores. Previo
a esta publicación, el concepto de radiación a
ganglios linfáticos
ha decaído bastante debido a que estudios más antiguos
y mal diseñados, no mostraron claramente un beneficio.
En el estudio Roach, la radiación pélvica redujo
la probabilidad de recaídas
en un 20%. Este estudio también demostró que cuando
son usados juntos, los resultados son mejores si se empieza con
ADT por lo menos dos
meses antes de la radiación.
Sin embargo, la radiación
pélvica administrada con técnicas
antiguas no IMRT (como fué hecho en el estudio de Roach)
puede incrementar el riesgo de problemas de intestino intractable,
especialmente cuando es
usado en combinación con ADT de larga duración.
Métodos
de radiación más modernos y sofisticados que usan
IMRT, reducirán
la toxicidad intestinal mientras conserva mejores probabilidades
de cura.
Quimioterapia
La quimioterapia para cáncer de próstata recién
diagnosticado todavía está en investigación, en
contraste con otros tipos de cáncer como el de seno y colon, donde
la quimioterapia se ha uniformado. El uso de la quimioterapia en el cáncer
de seno y colon se han convertido en una rutina debido a estudios muy
bien diseñados
que documentan la mejoría de las tasas de cura.
Sólo
hay un pequeño estudio al azar de quimioterapia adjuvante
en hombres con cáncer de próstata. Este estudio
examinó hombres
con un riesgo aumentado de enfermedad metastásica, quienes
fueron tratados con ADT o con ADT combinado con un tipo de quimioterapia
llamado Novantrone.
Los hombres tratados con Novantron tuvieron una tasa menor de recaídas
y vivieron más tiempo que los hombres tratados con ADT sólo.
Ahora
existen drogas más efectivas que Novantrone. Estudios muestran
que un nuevo agente llamado Taxotere es tres veces más efectivo
que Novantrone. Estudios con Taxotere en hombres recién
diagnosticados ya están en progreso, pero el resultado final
de estos estudios no podrían
estar disponibles por varios años. Hasta que no se completen
estos estudios, sólo podemos calcular la efectividad de
Taxotere, extrapolando de estudios llevados a cabo en pacientes
con cáncer de seno y colon. Hay una reducción
en un 50% de recaídas en pacientes con cáncer de
seno que utilizan quimioterapia. Estudios de quimioterapia en
pacientes con cáncer de
colon indican una reducción de las recaídas de aproximadamente
un 33%. Pienso que es razonable esperar un resultado similar
en hombres con cáncer de próstata tratados con Taxotere.
La
mayor parte de los efectos secundarios de la quimoterapia con Taxane
son manejables. El efecto más problemático es la
fatiga, la cual dura por dos días después de cada
infusión semanal. Además,
puede ocurrir pérdida temporal del cabello de leve a moderada.
Hay también
un riesgo de náuseas, pero puede ser prevenido con tabletas
anti-náuseas
(antieméticos orales). A veces, los bajos conteos de glóbulos
blancos necesitan ser contrarrestados con inyecciones de medicinas
similares a las inyecciones de insulina.
El razonamiento primario
para agregar ADT, quimioterapia, o ambos a tratamientos locales
como cirugía o radiación es para contrarrestar la
conocida propensidad de las células cancerosas de diseminarse
a través
de la corriente sanguínea a otras partes del cuerpo. Ambos,
ADT y quimioterapia, serían administrados rutinariamente
en todo paciente, sino fuera por los efectos secundarios no placenteros.
Los efectos secundarios son la razón
por la que estas opciones de tratamiento se reservan para situaciones
cancerosas donde: (1) hay un conocido alto riesgo de recaídas
con terapia local única,
y (2) el paciente es relativamente jóven y con una mayor
expectativa de vida.
Determinación de Recomendaciones de
Tratamiento.
Con este armamento de tratamiento comprensivo a nuestra disposición,
la verdadera pregunta es cómo determinar cuál de los tratamientos
descritos en este artículo debería ser aplicado a hombres con
cáncer de próstata recién diagnosticado. Esta tarea frecuentemente
no es una decisión fácil, debido a la gran variedad en las edades
de los hombres con la enfermedad y los diferentes estadíos y grados
del cáncer de próstata. La selección del tratamiento se
basa en la expectativa de vida, el grado de riesgo de micrometástasis,
y la voluntad del paciente en aceptar los potenciales efectos secundarios
del tratamiento.
La Tabla 2 señala sugerencias de tratamiento, tomando en cuenta la edad
del individuo (expectativa de vida) y el riesgo de recaídas del cáncer.
Esta tabla comunica instrucciones generales y conlleva el principio de aumento
de intensidad en el tratamiento de acuerdo con la enfermedad de mayor riesgo
y con edades más jóvenes. Examinando la edad y las categorías
de riesgo, esto podría también ser útil, especialmente
si el riesgo estimado está cerca de un límite entre dos categorías.
Tabla 2. Tratamientos Sugeridos pora Diferentes Categorías de
Riesgo y Condiciones
| Opciones de Tratamiento para
Categoría
de Riesgo IA |
| Menores de 65 años ?? |
Cirugía, Semillas, ADT, Espera Vigilante, HDR |
| En el Medio |
Semillas, ADT, IMRT, Espera Vigilante, HDR, Crio |
| Mayores de 75 años ?? |
Espera Vigilante, ADT, IMRT, Semillas, HDR, Crio |
| Opciones de Tratamiento para Categoría de Riesgo
IB |
| Menores de 65 años ?? |
Cirugía (+/-ADT), Semillas (+/-IMRT)(+/-ADT), ADT, Crio (+/-ADT) |
| En el Medio |
IMRT(+/-Semillas) (+/-ADT), Semillas (+/-IMRT)
(+/-ADT), Bloqueo
Hormonal, Crio (+/-ADT) |
| Mayores de 75 años ?? |
Espera Vigilante, ADT, IMRT, Semillas, HDR, Crio |
| Opciones de Tratamiento para Categoría de Riesgo
IC |
| Menores de 65 años ?? |
IMRT + ADT (+/-Taxotere)
Semillas + IMRT + ADT (+/- Taxotere)
Cirugía (+/- ADT) ( +/- IMRT) (+/- Taxotere)
Crio + ADT (+/- Taxotere) |
| En el Medio |
IMRT(+/-ADT), Semillas + IMRT (+/-ADT)
Crio (+/-ADT), ADT |
| Mayores de 75 años ?? |
ADT, IMRT, Semillas + IMRT, Crio |
| Opciones de Tratamiento para Categoría de Riesgo II y III |
| Menores de 65 años & En el Medio |
IMRT (+/-Semillas) + Radiación Pélvica + ADT + Taxotere |
| Mayores de 75 años ?? |
ADT (+/-IMRT) |
| Opciones de Tratamiento para Categoría de Riesgo IV |
| Menores de 65 años & En el Medio |
ADT + Taxotere |
| Mayores de 75 años ?? |
ADT +/- Taxotere |
Las recomendaciones de tratamiento para hombres en edades y riesgos extremos
son más fáciles de hacer. Por ejemplo, los hombres jóvenes
con enfermedad de alto riesgo (Categoría de riesgo II y III) tienen
inaceptablemente, mayores probabilidades de recaídas con tratamiento
local sólo, aún cuando la terapia local sea combinada
con ADT. En tales circunstancias, es natural considerar añadir quimioterapia
conTaxotere y radiación a ganglios linfáticos a la terapia
local y ADT con el propósito de reducir la probabilidad de recaídas,
tanto como sea posible.
En el otro extremo están los hombres mayores con Categoría
de Riesgo IB y IC. Hemos encontrado que los hombres mayores con Categoría
de riesgo IB y IC usualmente eligen ir con la terapia de combinación,
ya que la terapia con ADT es más efectiva para la enfermedad con
recaídas. Un estudio reciente en hombres con PSA ascendentes después
de la cirugía, a los cuales se les administró continuamente
ADT, indicó que la duración promedio de la efectividad del
ADT fue de 10.8 años Aún si el ADT para de trabajar, otros
agentes como Nilutamida, DES, Ketoconazole, y Taxotere pueden prevenir
el progreso de la enfermedad. Hay todavía razones para esperar medicamentos
anticáncer nuevos y menos tóxicos que se desarrollarán
durante los próximos 10 años. Todos estos factores mitigan
la opción para hombres mayores de 75 años, de tratameintos
de combinación a menos que estén en categorías de
riesgo muy altas.
Hasta este punto, he descrito los diferentes tratamientos disponibles.
También he tratado de comunicar el concepto de terapia menos agresiva
para hombres con enfermedad de riesgo bajo. La Tabla 2 muestra recomendaciones
para hombres con categoría de riesgo IA, desglozada en categorías
de edad. Las categorías de edad no deben ser interpretadas textualmente,
sino que están diseñadas para ofrecer instrucciones generales.
Algunos hombres mayores tienen un excelente estado de salud y probablemente
vivirán más de lo que las tablas predicen. La expectativa
de vida actual puede ser examinada en la Figura 1, y esta edad estimada
debería ser modificada en base a la salud general y la fortaleza
del individuo.
Figura 1: Expectativa de Vida Promedio

Categoría de Riesgo IA (menos de un 10% de riesgo de recaídas)
Las opciones de tratamiento para hombres con enfermedad con Categoría
de riesgo IA fueron tratadas con detenimiento en la
parte Dos de este artículo,
pero el impacto de la edad en la selección del tratamiento no fue
discutida en detalle. Claramente los hombres jóvenes que tienen
un riesgo bajo de morir por esta enfermedad, tendrán dos grandes
prioridades:
1. Primero, asegurarse de que las oportunidades de cura, al descubrir la
enfermedad en una etapa temprana, no se han perdido, y
2. Segundo, tratar de mantener una función sexual normal (nadie
quiere una función urinaria o rectal estropeada, pero los riesgos
no son tan grandes si es tratamiento es manejado por un experto).
Esto representa una real contradicción de prioridades. Las opciones
de tratamiento locales tienen la mejor oportunidad para la cura completa,
pero son también opciones asociadas con el riesgo más
alto de impotencia. Los hombres más jóvenes, quienes
son los más
preocupados en mantener su potencia, también tienen más
años
de vida en riesgo, es decir, más que perder si el cáncer
recurre. Más y más estudios se están publicando, evaluando la espera vigilante o el ADT primario para
la enfermedad de etapa temprana, pero la información precisa acerca del
riesgo de progresión del cáncer todavía falta.
Los hombres más jóvenes tienen que evaluar las opciones
y escoger la que refleje las prioridades en su estilo de vida personal.
La
radiación externa con IMRT está asociada con un menor
riesgo de que cánceres secundarios se desarrollen en 10 a
20 años
en el futuro. Debido a que hay otras opciones de tratamiento igualmente
efectivas, IMRT parece menos deseable para hombres jóvenes.
La cirugía,
por otra parte, está asociada con una alta incidencia de efectos
secundarios en hombres mayores de 70 años. De nuevo, debido
a que hay muchas otras opciones disponibles, la cirugía parece
ser una opción inferior para los más ancianos.
La crioterapia
realizada en forma tradicional causa impotencia en prácticamente
en todos los pacientes . Las
otras alternativas locales también
tienen un riesgo de impotencia, pero no es tan grande. La crioterapia
focal, donde sólo una porción de la próstata
es congelada, es una forma de tratamiento que está siendo
evaluada en varios centros . Congelando
una porción de la
glándula en vez de toda
la glándula podría mejorar la oportunidad de mantener
la potencia, pero este procedimiento podría estar asociado
con altas probabilidades de recaídas. Hasta ahora, no hay
estadísticas
que indican qué resultados podemos esperar con crioterapia
parcial, aunque esta opción puede ser atractiva para los hombres
que aparentan tener pequeños focos unilaterales de bajo grado.
Radiación
de Alta Dosis (HDR) no es usada como una modalidad única,
excepto en pacientes con Categoría de riesgo IA. HDR puede ser
la mejor opción para un hombre con una próstata muy grande
(BPH) quien ya sea que no quiere tomar ADT para reducir la próstata
o quien tiene una próstata que se mantiene excesivamente grande
aún después
de haber recibido ADT por 3 a 6 meses y que no parece que vaya a tener
ninguna reducción adicional.
Hombres mayores con enfermedad con
categoría de riesgo IA tienen un
montón de opciones ya que sus posibilidades de enfermarse o
de morir es insignificante (asumiendo que ha sido adecuadamente diagnosticado).
Aunque
la mayoría de tales hombres no necesitan atacar el cáncer
agresivamente, por ejemplo con implantes de semillas, crio o IMRT,
un número de pacientes “sólo
quieren dormir mejor” y prefieren tener el cáncer erradicado.
Tal terapia agresiva es probablemente innecesaria pero ya que los hombres
de este grupo de edad no están sexualmente activos, los riesgos
secundarios de la terapia local no son muy excesivos.
Se debe recalcar
que las combinaciones de tratamientos son raramente recomendadas para
hombres con enfermedad de categoría de riesgo IA. La probabilidad
de éxito en el tratamiento con una terapia local única
es bien alta y la adición de una segunda terapia estaría
introduciendo innecesariamente efectos secundarios adicionales.
Categoría de Riesgo IB (10 – 25 % de riesgo de recaída)
Las decisiones sobre el tratamiento de hombres más jóvenes
en esta categoría son más difíciles debido a que la
administración de ADT a largo tiempo por 28 meses es un evento que
cambia sus vida profundamente. En nuestra práctica, hemos notados
que algunos hombres toleran muy bien el tratamiento de ADT y se mantienen
sexualmente activos. Una minoría de hombres más jóvenes
(20%), aún conservan su libido durante ADT! Por qué ocurre
esto?, aún no se sabe. Desafortunadamente, para muchos hombres,
el ADT a largo tiempo puede ser no muy agradable. Por esta razón,
algunos hombres deciden que los efectos secundarios son muy severos para
justificar un 10 a 12% de mejoría en la probabilidad de cura por
arriba de la terapia local única. Otros optan por ADT por lo menos
como una prueba para determinar que grado de efectos secundarios pueden
ser capaces de tolerar.
Cómo se llega a mejorar de 10 al 12% la tasa
de curación
en hombres en esta categoría? Los hombres en la categoría
de riesgo IB tienen un 75% o más posibilidades de curarse sin ADT.
Si el uso de ADT por largo plazo reduce el riesgo de recaídas en
un 50%, entonces los hombres que ya tienen proyectado un 80% de cura, por
ejemplo, sólo tendrán un 10% de posibilidad de que el ADT
a largo plazo le cambie su futuro. Permítanme ilustrarles con el
siguiente ejemplo: si tenemos un grupo de 10 hombres, cada uno de ellos
tiene proyectado un 80% de cura, y se le administra ADT a largo plazo a
los 10, esperaríamos el siguiente resultado: 8 de los hombres serían
curados con terapia local, ya que de cualquier forma, nunca se esperaba
que tuvieran recaídas. Todo el cáncer está localizado
en el área de la próstata, y la terapia local sola, hubiése
sido suficiente para curar. En estos casos, la adición de ADT prueba
ser innecesaria, pero no tenemos maneras de saber por adelantado que esto
es innecesario. De los dos hombres restantes cuya enfermedad se disemina
fuera de la próstata, sólo uno se beneficiará debido
a que el tratamiento es sólo suficientemente poderoso para erradicar
las metástasis a la mitad. Así que el resultado neto para
hombres con una tasa proyectada de cura de 80%, es que hay sólo
una probabilidad de 10, de que el ADT ayude.
Así que el proceso
esencial de decisión en hombres jóvenes
con categoría de riesgo IB es decidir si los efectos secundarios
de larga duración son justificables para reducir las recaídas
del cáncer en un 10%. El otro problema es determinar cuándo
se ha llegado a una edad bastante avanzada, en la cual preocupaciones con
respecto a las recaídas ya no son necesarias. Aún hoy, hombres
de 75 años de edad tienen una expectativa de vida de sólo
10 años. Ya que ADT suprimirá las recaídas por 10
años como promedio, sólo parece lógico olvidarse del
ADT, reservándolo sólo para ser usado en un 20-25% de los
hombres con categoría de riesgo IB, la cual desarrollará una
recaída en algún tiempo futuro.
Manejando nueva información de riesgo
A veces en el curso de la administración del tratamiento, salen
a relucir nuevos e importantes datos que podrían garantizar
un nuevo enfoque del tratamiento original. La remoción quirúrgica
de la próstata mejora la habilidad de predecir el riesgo de
recaídas,
ya que todo el tumor puede ser examinado bajo el microscopio. La información
sobre el el tamaño del tumor, el índice de Gleason, y
la invasión a y a través de la cápsula es muy útil
para estimar los riesgos. Se debería notar sin embargo, que
la información
precisa de la próstata no puede ser obtenida de la próstata
recién removida quirúrgicamente, si el ADT ha sido administrado
previo a la cirugía. El ADT causa una dramática reducción
del tumor. También hace casi imposible una interpretación
adecuada el grado del cáncer. La administración de ADT
antes de la operación ha reportado hacer más difícil
la preservación de los nervios que controlan la erección.
En conjunto, una vez que un hombre ha sido expuesto al ADT, otras opciones
locales a parte de cirugía parecen más deseables.
Por
otra parte, la nueva información derivada de los resultados
quirúrgicos tiene la tendencia a indicar un riesgo aumentado
en vez de una reducción. Esto ocurre debido a que las agujas
sólo
toman muestras de la próstata, que podrían no ser significativas
de las peores áreas de la enfermedad. La nueva información
ganada al examinar la próstata removida quirúrgicamente
(no expuesta a ADT) puede resultar en un cambio en el plan de tratamiento,
ya que la nueva información puede aumentar substancialmente
o disminuír
los cálculos pre-operatorios de tener micrometástasis.
Así que
hay una posibilidad de que la situación pudiera garantizar la
administración
de IMRT al área prostática o aún a los ganglios
linfáticos
pélvicos. Los hallazgos quirúrgicos pueden también
impactar la decisión sobre administrar o no ADT adjuvante.
Los
hombres que eligen ADT primario (no adjuvante) por 12 meses sin terapia
local, probablemente sería prudente repetir una biopsia dirigida
con ultrasonido a color de alta resolución para confirmar la
ausencia de alguna enfermedad residual. El cáncer que
puede resistir 12 meses de ADT y todavía ser lo suficientemente
grande para ser detectado en una biopsia dirigida por ultrasonido es
interpretado
como un cáncer
peligroso.
Las variantes de cáncer que inquietan son también reveladas
cuando hay un insuficiente descenso en el PSA durante el ADT; por ejemplo,
cuando el PSA falla en descender a menos de 0.5 dentro de los 90 días y
menos de 0.1 dentro de los seis meses de
haber empezado el ADT; en esta situación se puede anticipar
una alta recaída. La
terapia de combinación con la adición de alguna forma
de tratamiento local es probablemente justificada para
hombres con un alto PSA nadir.
Categoría de Riesgo IC (25 - 50
% de riesgo de recaída)
Los
hombres jóvenes en esta categoría enfrentan un riesgo
escalante de futuros problemas de cáncer. Hombres de sesenta
años
de edad tienen un promedio de vida de 20 años y deben
considerar fuertemente un esfuerzo agresivo de erradicar toda la enfermedad
antes
de que el cáncer progrese y la enfermedad esté fuera
de control.
Como se muestra en la Tabla 2, los hombres de las dos categorías
de edad más jóvenes, deberían considerar tratamientos
de combinación para erradicar la enfermedad. En todas las combinaciones
de tratamientos sugeridos en la Tabla 2, el ADT juega un papel importante.
Los hombres que están cerca de un 50% de riesgo de recaídas
después de la terapia local, se calcula cortar ese riesgo por
la mitad con ADT a largo plazo, dejando sólo un 25% de riesgo
de recaída
(por el análisis resumido en la Tabla 1). Si el restante 25%
de riesgo de recaída después de terapia local más
ADT, pudiera ser reducido de un 30% a 50% con Taxotere (adjuvante),
las recaídas
serían disminuídas aún más en un 8 a 12%
adicional.
Una vez más, en los casos de hombres mayores con categoría
de riesgo IB, tenemos el problema de la efectividad del ADT para suprimir
las recaídas, conduce a una disminución en la preocupación
acerca de los peligros de la recaída.
Categoría de Riesgo II (Mayor del 50 % de riesgo de recaída)
La mayoría de los hombres en esta categoría tienen micrometástasis.
Recientemente, la radiación a nódulos linfáticos pélvicos
para hombres en esta categoría ha demostrado reducir las recaídas
en un 20% comparado con hombres que no tuvieron radiación.
La radiación pélvica está asociada con un riesgo
de daño por radiación a los intestinos, pero parece ser menos
de un 10%, sugeriendo que el tratamiento ayudaría más que
hacer daño. Avances recientes en técnicas de radiación
con IMRT aparentan reducir el riesgo de daño intestinal.
La enfermedad con Categoría de riesgo II es suficientemente peligrosa,
por lo que sería prudente para los más ancianos intentar
curarla, añadiendo IMRT al ADT. La terapia local sola es ilógica
debido a la baja probabilidad de que la enfermedad esté contenida
en el área de la próstata. Cáncer de alto riesgo de
este tipo puede progresar rápidamente, así que un intento
de erradicarla desde el principio con terapia combinada podría ser
apropiada aún en los más ancianos.
Categoría de Riesgo III (Agradandamiento Visible de Ganglios Linfáticos)
Los hombres en esta categoría tienen ganglios linfáticos
agrandados y visibles en la región pélvica detectados por
Tomografía Axial Computarizada (CAT) o por Imágen de Resonancia
Magnética (MRI). Los pacienetes con categoría de riesgo III
son tratados igual que los de categoría de riesgo II, excepto que
se administran mayores dosis de radiación local directamente a las áreas
de ganglios linfáticos agrandados, donde lo indica la Tomografía.
La tecnología de radiación moderna permite esta dosis aumentada
de radiación, sin incurrir significantemente en efectos secundarios,
ya que al administrar dosis mayores de radiación a áreas
precisas, se minimiza el tamaño de la área circundante que
recibe el tratamiento de alta dosis.
Categoría de Riesgo IV (Imágenes
Oseas Positivas)
Los hombres con imágenes positivas en los huesos están a
un alto riesgo de desarrollar resistencia hormonal dentro de pocos años.
La terapia local no está indicada, debido a que la mayoría
del cáncer está afuera de la próstata; si ADT y posible
Taxotere son efectivos en suprimir la enfermedad en los huesos, la enfermedad
residual en la próstata también será suprimida en
la mayoría de los casos. Iniciando ADT y Taxotere simultáneamente,
en vez de esperar hasta que el ADT pierda efectividad, es una fuerte consideración
para todos, excepto para los más ancianos, ya que la resistencia
hormonal tiende a ocurrir relativamente más rápido cuando
ADT es usado sólo.
Este tratamiento combinado está todavía en investigación,
debido a que los estudios con Taxotere desde el principio, se traducen
en una sobrevivencia mayor que todavía está en proceso. Aún
así, el riesgo de administrar tempranamente Taxotere a hombres que
tienen un buen estado de salud, parece pequeño comparado al riesgo
de aparición temprana de resistencia hormonal.
Conclusiones
La industria del tratamiento de cáncer de próstata tiende
a apresurar a los que recientemente han sido diagnosticados, en hacer
una rápida decisión de su terapia. Sin embargo, como se
enfatiza en estos tres artículos, la situación es compleja
y requiere una reflexión cuidadosa. Los hombres con enfermedad
de estadío
temprano que no amenaza la vida, necesitan evaluar cuidadosamente los
efectos secundarios potencialmente tóxicos de más de media
dozena de alternativas de tratamiento, antes de tomar una una decisión
final; después de todo, ellos mismos, serán los que tendrán
que vivir por largo tiempo, con cualquier efecto relacionado con el tratamiento
que aparezca. Los hombres más jóvenes con un riesgo moderado
de diseminación fuera de la próstata, también enfrentan
decisiones difíciles de tomar. Las estrategias anti-cáncer
efectivas para reducir las probabilidades de recaídas existen,
pero los efectos secundarios potencialmente notables de estas estrategias
podrían
no justificar su uso, en virtud de las relativamente pequeñas
ganancias en el porcentage de cura.
Los efectos secundarios relacionados
con el tratamiento son de mucho menos preocupación para hombres
con enfermedad de alto riesgo, debido a que estos individuos están
enfrentando un desastre que amenaza sus vidas. Así que la selección
del tratamiento es bastante honesta, ya que el tratamiento máximo
con terapia de combinación
debe ser implantada como una maniobra para salvar la vida. Nuevas opciones
de tratamiento, mejoría en los tratamientos y farmacéutica,
están brindando a los médicos un nuevo arsenal, para
la aplicación
en un rango amplio de las situaciones y condiciones del paciente. Aunado
con instrumentos de diagnóstico y estadío más
poderosos, éstos
hacen posible una selección de tratamiento mucho más
precisa para los pacientes.
Lo Que Debería Haber Aprendido De Este Artículo
Seleccionando la mejor terapia para hombres recién diagnosticados con
cáncer de próstata, es un proceso complejo y desarrollado, que
empieza persiguiendo los más precisos métodos para mejor caracterizar
la exacta naturaleza de la enfermedad que va a ser tratada. Un mejor entendimiento
del grado y estadío del cáncer podría estar disponible después
de evaluar el resultado del tratamiento inicial, como lo es el caso después
de la cirugía y del ADT. Predicir el grado de efectos secundarios en tratamientos
reversibles como el ADT y Taxotere es difícil. Algunos individuos toleran
bién estas terapias y otros no.
Contemplando la potencial toxicidad del
ADT a largo plazo puede ser intimidante
para hombres jóvenes, pero los efectos secundarios varían en intensidad
de uno a otro. Una prueba con ADT por unos pocos meses podría ser la mejor
forma de calcular su tolerabilidad a largo plazo para individuos específicos.
ADT debería reservarse, si cirugía está bajo consideración
ya que ADT hace más difícil la preservación del nervio y
confunde el análisis del grado y estadío del cáncer. ADT
siempre puede ser administrado adjuvantemente después de la cirugía,
si los hallazgos quirúrgicos revelan un alto riesgo de recaída.
Finallmente,
los hombres necesitan hacer su mejor esfuerzo en entender todas sus opciones
y completar su evaluación de estadío antes de embarcarse
en tratamientos con consecuencias irreversibles.
La Parte 1 trata
de diagnóstico y de clasificar riesgo en categorías.
La Parte 2 trata
de enfermedad de etapa temprana (riesgo de micrometástasis menos
del 10%).
Referencias
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